domingo, 4 de mayo de 2014

Historia de una locura - 3-4 de mayo de 2014


Hasta final del siglo XIX, se denominaba locura un determinado comportamiento que rechazaba las normas sociales establecidas. Si preguntamos a cualquiera sobre la posibilidad de salir a hacer una ruta en bici a las 9 de la noche, con duración... hasta que el cuerpo aguante, la tildará de locura.

Pero eso es sólo por desconocimiento. Bendita locura que hace que tres intrépidos salgan a las 21,00 horas del 3 de mayo a ciclar por las carreteras navarras. Pertrechados con las más modernas tecnologías para ver y ser vistos, nuestros modernos caballeros a lomos de sus monturas, se reúnen en el Castillo de Olaz, perdón, en el Polideportivo de Olaz para vencer todos los demonios y enemigos que se interpongan en su camino: viento, frío, niebla, cansancio... Todos ellos aparecerán en algún momento de la ruta, pero la determinación es alta y las ganas de vencer más aún.

Andoni, Ramontxu y Carlos se desean suerte y parten con los últimos rayos de luz hacia Ororbia. Las luces ya van encendidas, pues es inminente que el sol se vaya a dormir. Pero ellos no, van a seguir pedaleando desafiando la oscuridad. El primer enemigo que encuentran nuestros locos o valientes (cada uno los verá de manera diferente) es el viento. Toda la noche soplará un fuerte viento norte que en ocasiones dificultará el avance y en otras lo facilitará.

Poco a poco van pasando diferentes poblaciones: Asiain, Izurdiaga, Irurzun, Huarte Araquil, Etxarri Aranaz. Se acerca el primer aliado de nuestros intrépidos: Iturmendi. No fue difícil encontrar la sociedad gastronómica. En ella se encontraba Eduardo Goiko, quien facilita a nuestros caballeros café, tarta y torrijas. Así sí que se puede hacer una ruta en bici. Pero los cantos que entonaban las bicicletas, cuales sirenas, eran más fuertes que el sabor de la tarta y el descanso de nuestros guerreros dura poco. Nuevamente a lomos de sus monturas, pasan Alsasua y Olazti y emprenden la ascensión a la Sierra de Urbasa.

Las subidas son siempre duras, pero de noche tienen algo mágico, cuando se consigue vencer los demonios de la oscuridad y el silencio. La charla consigue amenizar la subida. También las fantásticas vistas de los pueblos de la Sakana iluminados en la oscuridad de la noche. Casi sin enterarse nuestros benditos locos coronan Urbasa. En el alto aparece con fuerza el demonio del frío. Dos grados de temperatura ponen a prueba los cuerpos de los caballeros. Los llanos de Urbasa pasan rápido y pronto aparecen al fondo las vistas de las luces de los pueblos de tierra Estella. Zudaire se ve con pequeños puntos de luz. Contra el enemigo de la oscuridad en la bajada, nuestros caballeros emplean su mejor arma: la prudencia. Estella los recibe sin un alma en sus calles.

La hoja de ruta señalaba seguir hacia Oteiza y Tafalla, pero era preciso encontrar un arma para combatir el frío: el café. En la salida hacia Allo hay una gasolinera con máquinas de ventas. La Guardia Civil se sorprende al ver semejantes caballeros a las tres de la madrugada desafiando la oscuridad.

- ¿Pero cómo es que salís a estas horas?
- No salimos ahora, llevamos ya cinco horas pedaleando.

La cara del agente era todo un poema. 

- ¿No veis que es peligroso con la gente que hay por la carretera?

Calificamos como locura las actuaciones que desconocemos o que se apartan de los comportamientos convencionales. Sin embargo, el riesgo ha sido nulo.

El café entona los cuerpos de nuestros aventureros. La noche está sujeta a cambios y la ruta se modifica sobre la marcha. ¿Por qué volver sobre lo andado si se puede seguir hacia adelante? Salen de Estella dirección Allo. La velocidad es alta. El viento ayuda el avance de nuestros protagonistas. En Lerín abandonan la carretera y toman dirección Larraga. Aquí aparece el demonio en forma de fuerte pendiente. La subida a Lerín tiene rampas que alcanzan el 12 por 100, que sumado al sueño y al cansancio, se convierte en un muro infranqueable. ¿Infranqueable? No, la determinación es más fuerte y consiguen vencer la fuerte pared. Nuevamente el viento impide el avance. La colaboración entre los tres jinetes consigue que pasen poblaciones como Larraga, Mendigorría o Puente la Reina.

A las 5,00, en Larraga, nuestros valientes se sorprenden al ver gran cantidad de jóvenes borrachos andando por medio de la calle: ¿y a ellos les califican de locos?

De Puente, nuevamente con determinación pasan Campanas, Tiebas y se dirigen a Monreal. Son ya las 7,00; hace más de cuatro horas que sus maltrechos cuerpos no han tomado nada caliente. Afortunadamente el barde Monreal está abierto y toman un café, bajo la atónita mirada de Fernando Nuin que les ha visto llegar. El amanecer ha atacado a nuestros viajeros en Campanas. Antes de Monreal es Carlos el que pasa una profunda crisis. El cuerpo, maltratado por el frío, la oscuridad y las pendientes, se resiste a mantenerse de pie, pero el valor de los tres es más fuerte y consiguen llegar a Monreal.

El café, cual bálsamo de Fierabrás, cura las heridas de nuestros caballeros y les permite pensar que el destino está más cerca. El viento, en un último intento, trata de evitar que los tres protagonistas lleguen a Pamplona, pero aún hay fuerzas en las piernas y nuevamente el enemigo es vencido.

El premio llega en forma de desayuno en casa de Andoni Tellechea, acompañado de su familia. El sol ya luce en todo su esplendor. La oscuridad ha sido vencida. Los cuerpos se sienten reconfortados y el pedaleo se hace más ágil. Toca bajar al punto donde todo empezó: al Polideportivo de Olaz. Allí esperan más caballeros para hacer la salida dominical.

Caras de sorpresa al ver aparecer a los miembros del Klan de las Tinieblas. Preguntan cuántos kilómetros llevan en las piernas. ¿Kilómetros? Hoy no es lo importante. Lo verdaderamente increíble es que han vencido al frío, a la oscuridad, al viento y a las cuestas. Han estado desde las 9 de la noche hasta las 9 de la mañana pedaleando, luchando contra el cansancio y el desaliento.

A partir de aquí es otra historia. Pero esa parte tendrá que contarla cada uno.

1 comentarios:

PakoPar dijo...

A Iturmendi llegasteis a los Postres de Los Perrotxicos, Palomas y Venado, jejeje.

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.