domingo, 21 de julio de 2013

Mi Induráin 2.013 con Los Tres Mosqueteros

JK puntual como un reloj suizo en el pirulí a la hora acordada. En el bar Unzu de Burlada, esperan JaviK y Goiko. Estos tres serán Los Tres Mosqueteros, que saldrán en mi defensa durante todo el día. Café de rigor, al que no quiere unirse Lokomotoro que debe de cumplir con los de su nivel ciclista. Mi gran labor de grupo del día, es colocar correctamente el “chip” a JK y JaviK, ¡algo es algo"!.

Retomamos el acercamiento a Villava. En la parilla de salida ya hay un buen grupo, cuando faltan casi 30 minutos. Pequeño despiste entre tanta gente y nos colocamos “en le cajón”. Se incorporan Andoni y Ramontxu. Charla para hacer pasar el tiempo. Cuando se va a dar la salida, nos encontramos aproximadamente algo más retrasados de la mitad del paquete.

La salida se hace lenta, debemos de estar en la corta el grueso de los 1.450 inscritos. Enseguida la salida deja de agobiarme, es más tranquila que la Pamplona-Pamplona. No se ven muchas locuras de cruces, adelantamientos, etc.. Llegamos al polideportivo de Olaz y esto suena a salida CCE.

Toca pillar grupo bueno.  A la altura de la rotonda de Egüés, Kepa nos anima. Vamos adelantando hasta encajar en un numeroso grupo que vuela hacia Aoiz. Algunos hacen la goma y otros se va quedando en el camino. Nos hemos distanciado de los siguiente. Goiko me aconseja, bebe, ponte a la derecha, que si hay caída es más fácil de salir, …. Lo de bebe me lo repite constantemente, para estar hidratado y que luego no tenga calambres.

La subida al primer túnel hace que el grupo se estire. Nosotros ponemos martxeta e intercambiando palabras entre nosotros y algún que otro rutero. Bajada rápida con el obús con Goiko al frente. Grupito ya reducido hasta el segundo túnel. Veloz bajada, esta vez soy yo el vuelo, por tema de gravedad.

Cuando comenzamos la subida del túnel de Lakabe, ponemos piñón adecuado y para arriba pasando a bastante gente que se queda sorprendida por la dureza de estas rampas. Goiko para a evacuar aguas y nosotros para abajo, esta vez con un poco más de prudencia y a la espera del barranqués. Pronto nos da alcance y nos integramos en un grupico que ya no dejaremos hasta el avituallamiento de Olaldea. Mucha gente en poco espacio. La ventaja que tengo yo, es que con mi altura en segunda o tercera fila pillo aquarios para dos, Goiko que se ha quedado cuidando las bicis y para mí. Yo no quiero comer nada, solo beber. Me adelanto para subir tranquilo el puertecillo.

Poco antes del último km, me alcanzan. Coronamos con sensación de estar un una salida cotidiana, poca gente tanto delante como detrás. Seguimos pasando a algunos.

En el cruce de la carretera de Roncesvalles, cabreo de un foral al no hacer caso mis compañeros sus indicaciones del carril a seguir. ¡Que esta el trafico abierto!, gritaba. Yo como hombre obediente, lo hago correctamente, jejeje.

A mis gregarios, “les ordeno” que pasen a segundo plano para hacer yo la entrada triunfal en Espinal, donde deben de estar esperando mi señora y la hija mayor con su mozo. Txasko, ¡no hay nadieeeeeeeeee!. No habrán hecho caso de mis indicaciones y les habrán parado de camino. Efectivamente, pasado Biskarret están. Parada para saludos, abrazos y besos. Despedida y para Erro.

Comenzamos el puerto de Erro y vuelven los amagos de calambres. Me hundo sicológicamente, ¡otra vez!. JK, cuan mejor amigo del hombre, se queda a mi lado a pesar de decirle varias veces que siga. Sufro más por él, que por lo que le espera, subir piñones y estirar cuando viene el amago subido en la bicicleta. Me va dando alientos, pero ya no hay nada que hacer, si no paciencia. En el alto esperan JaviK y Goiko. Pese a los consejos, casi peticiones de los tres mosqueteros, no debo parar, porque si paro igual no me monto otra vez.

En la bajada, voy estirando algo. Bajo con normalidad. En el llano, con el de Iturmendi de sombra, vamos en un cuarteto con unos de Colombia. Nos alcanzan otros, la cosa se va acelerando. Goiko que todavía no es consciente de mi problema, se pone a cabeza estirándonos como cuello de jirafa. Vuelven los amagos. Subir piñones y veo como se aleja el grupo. Por detrás Javik me dice que enlace, le digo que no puedo y como el hombre tiene que fichar, va desapareciendo con otro grupeto. JK aparece y se pone delante aguantando mi deteriorado ritmo, mirando más veces hacia atrás que los divinos corredores del encierro. En la cuesta de Antxoritz, aparece Goiko a la contra. En la cuneta otro acalambrado hace mala letxe, ¡para los pocos km que me quedan, me tengo que bajar a estirar!. Este cuarteto más o menos organizado, porque en las cuestas tenemos que poner ritmo de KaraKol, se ve sobrepasado por varios pequeños grupos.

Sin más contratiempos, llegamos a Villava. Un puñado de críos piden como locos botellines, porque no alegra un poco, les lazo uno y parece que fuera el de Froome. Me sube la moral, jajaja.

En la meta, cervecitas y demás viandas. Saludos a amigos y simpatizantes, jejeje. Juan Mari Guajardo nos da la enhorabuena ….. ¿Porque?, le dice su vecino barranqués. ¡Porque habéis llegado y con bien!, es para facilitar. Razón tiene este hombre curtido en mil batallas ciclistas.

En meta, el Garmin me marca 104 km y 26,7 km/h de media, con 34 ºC de Tª máxima. Si hubiéramos mantenido el ritmo ……

GRACIAS A LOS TRES MOSKETEROS. Lo mejor del día la camaradería.

P.D.: JK no me quería dejar solo ni subiendo la cuesta seminario. ¡Que gran hombre!.

Pako


1 comentarios:

Lokomotoro dijo...

Buena kronika Pako.

Abro otra entrada con la mía porque la chapa que he metido no cabe como comentario.

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