lunes, 28 de mayo de 2012

Cada día es más raro y retorcido minúskula

Cada día es más raro y retorcido minúskula, se está haciendo mayor, jejeje.
Como administrador, uno todas las partes para que sea más fácil.
Krónika realizada por Karlos, de la Salida CCE del Sabado 26/05/2.012: 
07:25 horas y me parece que unos 14º. Al salir de casa está Obeko esperando el ascensor así que ponemos juntos camino hacia Olaz. Al llegar a Olaz vemos que sólo hay una decena de Eguesibars esperando la salida. Mal tema. Con el paso de los minutos va apareciendo más gente hasta completar la docena y media, un número muy exiguo para lo que se nos viene encima, y yo pensando quién tendrá piedad de mí. Vistas las ausencias y las presencias, la idea es llegar hasta donde el cuerpo aguante o bien hacer una alternativa vía Tafalla o vía Alto de Lerga-Olleta. Ya veremos.
Ponemos dirección Norte y hacia Ostiz y por Ultzama el ritmo es alegre pero asumible. El mando de las operaciones lo ostenta Obeko aunque tenemos a un J.A. Serrano muy activo en la cabeza, sobre todo porque en Ororbia nos va a abandonar. La subida hacia Udabe aviva el ritmo pero llegamos prácticamente en grupo.
Los túneles los pasamos sin problema alguno debido a la gran claridad que acontece a esas horas tan tempranas. La bajada de Irurtzun anuncia lo que será la marcha hasta Ororbia: a toda leche. Tal y como comentaba alguno, como ese trayecto siempre es el de vuelta a casa… Giramos hacia el Oeste y dirección a Etxauri ya hemos bajado a 17 componentes. Subimos al pueblo que da nombre al puerto y enfilamos la carretera de Artazu, meadas varias hasta de cuatro o cinco componentes y en esto que empieza el ascenso a Orendain. En grupo hasta los últimos 300 metros en los que Pascual, que iba detrás de mí y yo iba el penúltimo, sale como un rayo a puntuar en el alto junto con Magallón… Almuerzo y zumbando para Garés. Bajada muy rápida y cruce a la izquierda buscando la carretera de Mendigorría. A estas alturas el Garmin sólo marca 92 km.
Al empezar la carretera que nos conducirá de Oeste a Este en la Zona Media, pinchazo de Txusmi. Parada, arreglo y vuelta a empezar. El ritmo desde aquí hasta Tafalla, para mi nivel, cuasi inasumible. Con tanto tobogán, y subida y bajada y leches. Hoy no hay grupo trasero al que acomodarme así que toca apretar los dientes. La cuesta de Mendigorría me sirve para calentarme un poquito más si ello fuera posible. Al pasar el cruce dirección Artajona damos caza a una joven, bueno joven para PakoPar, para mí, casi de mi edad. Se acopla al grupo y se le va dando conversación por la gente que le va pasando hasta que llega a mi altura y como no hay nadie más detrás, pues se queda conmigo. Por lo visto es la señora de un caballero que corrió en el Kaiku y como no quiere quedarse atrás en las salidas familiares entrena por su cuenta. Esto es una enfermedad que ataca a todos los grupos de edad, sin hacer distinción de sexos o estrato social. En el llano le cuesta mantener el ritmo del CEE pero en las subidas se viene arriba y corona a mitad de grupo. La subida a Artajona es otra tachuela más que va mermando poco a poco las existencias. Llegamos a Tafalla y el Sr. González también nos abandona. Ya sólo quedamos 16. El grupo cabecero va tan enchufado que la Tafallesa en un cruce con preferencia para ella se para ante la velocidad que llevan
Salimos de Tafalla y nos adentramos en la carretera que nos llevará a la segunda tachuela relevante de la jornada. Los minúsculos insectos del cereal nos acribillan y mis piernas van adquiriendo un todo bastantes oscuro. ¿Cómo puede vivir la gente en unos pueblos en medio del desierto y encima asolados por estas plagas de insectos? Para rematar el cuadro al pasar el cruce del silo de Tafalla Goiko descubre una serpiente con aspecto amenazador en el arcén de la carretera. Vamos, el paraíso. 
Subimos hasta San Martín de Unx, que nos recibe con la cuesta llena de humo como de haber estado asando pimientos en plena calle. Lo que me faltaba para aumentar mi capacidad pulmonar. Parada en la fuente del pueblo, donde alguno aparte de un buen trago de agua le da un viaje a la bota. Así que algunos pusieron rumbo a Legar a toda pastilla. Luego me los encuentro en la bajada menando en cualquier esquina.
La subida al Alto de Lerga la hacemos cada uno a nuestro ritmo. Ya era hora. Llegamos arriba juntos Goiko y Koldo que ya no se separaría de mí en todo lo que quede de etapa. Bajamos hacia Lerga a buena velocidad y poco después de pasar frente a Eslava Koldo sufre algún amago de calambre que parece ir solventando poco a poco. Antes de llegar a Aibar Martín M. decide que ya ha tenido suficiente y a la furgo. Este dato es relevante para que alguno de los lectores suelte alguna exclamación de admiración hacia el escribiente… Para mis adentros pensé que si este caballero se monta en la furgo, a mí me quedan dos telediarios. De todas formas fue el resultado de una velocidad endiablada desde el Alto de Lerga hasta Aibar. El viento del NO también ayudó a alegrar la aproximación a Aibar.
La subida a Aibar la hacemos como la de Lerga, lo cual es bastante bueno para mí. Como en las anteriores ascensiones, Koldo y Goiko al quite. De vez en cuando, sin darme cuenta, miraba hacia atrás esperando que algún otro K apareciese, pero nada, estaban todos en capilla. Al llegar al Alto de Aibar hay que tomar decisión de qué hacer. Para este tipo de decisiones lo mejor es tirarse puerto abajo y así se te aclaran las ideas. Al llegar a la Venta de Judas a la furgo, pero ¡Oh sorpresa! no soy yo, es Magallón, lo cual me hace pensar si no estaré yo pasado de vueltas y no me habré dado cuenta del esfuerzo. Para esas alturas ya llevamos 163 km., tres puertos y medio, y he sobrepasado mi record personal en 17 kilómetros. Es hora de decidir. Montarse aquí es una buena opción, pero las piernas siguen respondiendo, aunque el estómago, mi punto débil, dice que se acabó.  
Para solucionar este dilema pienso qué me diría PakoPar: “tu salud es lo primero”, “hemos venido a disfrutar”, etc, etc, etc, pues la decisión es muy sencilla: continuar. Si llego arriba sin subirme arriba sin montarme en la furgo habré cumplido el objetivo: subir todos los puertos del día. Pongo ritmo asequible y en compañía de Koldo vamos ascendiendo. Le voy cantando los porcentajes y anunciando los descansillos que jalonan el puerto. Le veo un poco turbio en los razonamientos pero decidido en la pedalada. Mi estómago me avisa varias veces que o paramos o te paro. Los kilómetros van cayendo y ya no puedo meterme nada más en el cuerpo. Cualquier cosa me da asco y pienso que voy a echar la pota en cualquier momento. Y en esto que llegamos arriba y descienden más frescos que una lechuga los transportados. La furgo sale pitando. Nos aceramos al silo donde espero encontrar la furgo, pero nos está. Pues hasta el merendero. Allí llegamos y con mesa y todo segundo almuerzo para el que quiera, cuando veo horrorizado como Obeko se comen un bocata de chorizo. El que puede, puede. Y llega la hora de la decisión. Las piernas dicen que para adelante, pero el estómago dice que como se te ocurra te vas a enterar. Goiko que en esos momentos actúa de Pater me recomienda encarecidamente que me monte en la furgo con él. 173 kilómetros y hasta aquí hemos llegado. Cuando voy en la furgo con José Luis Y Goiko hay varias veces que casi les digo que debemos parar, pero parece que el reposo me sentando bien, de tal forma que me planteo bajar y retomar la carretera ante lo cual Goiko me mira con cara de decir ¿Tú de dónde te has escapado? Debe ser que como el estómago necesitaba mucha sangre para funcionar me la estaba quitando del cerebro.
Nos vamos acercando a Tajonar y por las huertas vemos como Koldo va gastando las últimas existencias que tiene, pero aguanta como un Jabato. Al llegara a Olaz, vuelta a la bici y para casa.
Al final 177 km. desde mi casa. Media 29 km/h, esperando que haya servido para la QH.


Lo que falta, que lo cuente Koldo. Que segruo que él ha tenido otra experiencia distinta.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo que ayer todavia no le llegaba la sangre al cerebro y por eso escribia a trompicones.

La Sombra de Diablo

Pako dijo...

Ya veo que como anda el personal, PakoPar a “pit stop”, también conocido como parada en boxes.

Anónimo dijo...

La proxima compra en lugar de furgoneta tendra que ser un autobus

La Sombra del Diablo

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