lunes, 14 de junio de 2010

Crónica 13 de Junio 2.010 (Casi llegas...)

08:30. Mañana con más nubes que claros y seria amenaza de lluvia. 14º según el observatorio de Larrabide.
Como hay que gente que no lee el blog los fines de semana, sólo se dieron por convocados Pako y Kepa.
Salida tranquila hacia Olaz y a la altura de Caballero, Kepa se encuentra con el que suscribe, que estaba echando juramentos por haber pinchado. Arreglo a dos manos y tres minutos después enfilamos hacia Olaz donde Pako ya pensaba que le habíamos hecho la envolvente.
Al llegar a Olaz también aparece Javier Indurain que, aunque no había leído el blog, llegaba con mucha anticipación, por lo que, viendo la calidad humana de los participantes en esta vuelta, decide apuntarse al grupo y salimos hacia Artesiaga. Al llegar a la rotonda de Olloki nos cruzamos con Sixmilo, Obeko y otro Eguesibar que vienen de Larrasoaña de calentar las piernas.
Camino del Norte vamos comentando la mala pinta que tienen las nubes que tenemos encima y auguramos, por error, que si podemos llegar hasta Zubiri será un milagro. En alegre comandita llegamos hasta Zubiri y, aunque el aspecto del valle no es prometedor, ponemos dirección a Eugi.
La carretera hasta Urtasun ha sido recientemente asfaltada en algunos tramos, lo cual se agradece recordando el lamentable estado en que se encontraba antes de los arreglos. Empezamos a subir hacia el túnel y antes de adentrarnos en el mismo, adelantamos a una pareja de catalanes que iban con esas bicis enanas a las que se puede incorporar motor eléctrico. Cuando estamos llegando al túnel, Pako ya empieza a protestar porque hay un pequeño acelerón. No ha sido con mala intención pero somos Eguesibars y esa es nuestra seña de identidad, acelerón en el repecho y frenazo al llegar al llano.
Pako ya va avisando que si no va a poder llegar hasta Artesiaga, que si me doy la vuelta, que si os espero a mitad de puerto, que si abuela fuma… Vamos los cuatro juntos hasta el paso canadiense y a partir de ahí, cada uno a su bola, pero más o menos juntos, salvo Pako que coloca su marcheta. Un kilómetro antes de la cima la niebla nos envuelve creando un ambiente más típico de Febrero que de Junio. Indurain nos saca unos metros a Kepa y a mí, que me ha acogido como su pupilo durante la subida. Arriba llega primero Javier Indurain y a los pocos segundos aparecemos Kepa y yo. Y digo aparece, que no llegar, porque allí la niebla está muy cerrada y no se distingue nada más allá de cinco o seis metros. A la hora, perdón, a los dos minutos surge de la niebla Pako y, con el tiempo justo para ponernos los chubasqueros, nos damos la vuelta.
Bajada complicada la de Artesiaga. Si con sol es una bajada cuidadosa, con el firme mojado y con niebla os podéis imaginar. Gracias a Dios, no nos cruzamos con ningún coche que fuera en dirección contraria. Al llegar cerca del hostal nos volvemos a encontrar con los catalanes que van a subir Artesiaga camino de Amaiur.
Torcemos para la segunda cima de la jornada y Javier Indurain se da la vuelta hacia Pamplona ya que tiene que cumplir sus obligaciones paternofiliales.
La subida a Urkiaga es bastante más rápida, por la menor dureza de las rampas y por la ausencia de niebla, si bien la sensación de humedad es grande y nadie se quita el chubasquero. Llegada al alto, almuerzo ciclista y mini congreso científico sobre las cualidades nutritivas de barritas, geles y demás inventos alimenticios. Media vuelta camino de la tercera subida: Erro.
La bajada se hace a bastante más velocidad que el puerto anterior, haciendo una parada para avituallamiento de agua en Urtasun. Al llegar al cruce de Zubiri tenemos que hacer stop porque viene un ciclista de Erro a toda velocidad. Cuando se va acercando descubrimos que es Juan Carlos al que convencemos para que dé la vuelta y suba otra vez Erro, esta vez en compañía de los Ks.
Nada más empezar la subida se va viendo quiénes se encuentran en mejores condiciones y quiénes van a pagar el precio de tantos puertos.
Poco a poco y sin el menor esfuerzo, Kepa y el que suscribe la presente se van distanciando de los otros Eguesibars. Juan Carlos está pletórico pero no quiere hacerle un feo a Pako y se queda con él.
Los que vamos por delante (Kepa et moi) nos entretenemos en charlar sobre lo divino y lo humano debido al mínimo esfuerzo que tenemos que hacer gracias a un estado de forma envidiable y, además con ese compañerismo que nos caracteriza, dejándonos caer para ver si nos alcanzan los de detrás, pero ni por esas. Cuando faltan escasos 500 metros para llegar a la cima, Pako, en un desesperado intento por alcanzarnos y desafiando a las más mínimas reglas del sentido común, lanza un ataque contra nosotros, pero con un minúsculo esfuerzo desbaratamos el intento, si bien sabemos valorar en sus justos términos esa constante voluntad de superación que le adorna. Al llegar a la cima Pako agradeció personalmente a Kepa el hecho de que me hubiera podido refrenar en mi ímpetu escalador, ya que si hubiéramos querido podríamos haber dado la vuelta en la cima para buscarlos y, sin exagerar, nos los habríamos encontrado en la curva de Zilbeti, más o menos.
En la cima del puerto la climatología no augura nada bueno y nos damos la vuelta camino de Pamplona. Bajamos detrás de una autocaravana que va a tal velocidad que tenemos que ir frenando constantemente lo cual desencadena en Kepa la necesidad de enviarles unos cuantos halagos. En Zubiri nos unimos a una grupeta que marcha a una velocidad adecuada y así hasta Zabaldika donde Kepa se da la vuelta hasta Zubiri: hay que algunos kilómetros más que la Quebrantahuesos está a la vuelta de la esquina.
Llegada a Pamplona de Juan Carlos, Pako y yo. Besos y abrazos y hasta la próxima.
Mejor día de lo previsto en lo climatológico e inmejorable en cuanto a la compañía. Hombre, podía haber mejorado, solo algo, si el cuarto K hubiera andado más listo y se hubiera dado una vuelta por el blog.
Moraleja: hay que mirar el blog de vez en cuando porque algunas veces te encuentras agradables sorpresas.

Agur bero bat, Karlos.

5 comentarios:

Pako dijo...

Vamos a ver, tú eres cronista o político. Ya sé que eres letrado, que mienten más que los descosidos, con tal de llevar a sardina a tu moral. No sé si te vamos a dejar hacer más crónicas, manipulador de ciertas puntualizaciones.

Pako dijo...

Héktor, ten cuidado a quien te arrimas, que no todos son K`s, jejeje.
Yo creo que no es una buena media para una salida llana, debisteis de ir de cháchara.

CICLOTURISTAS DE NAVARRA dijo...

La krónika de Karlos se ajusta bastante a la realidad excepto en lo referente al ataque de Pako.
En honor a la verdad he de decir que por estilo y contundencia Pako me recordó al PeriKo Delgado de los mejores tiempos.
Creo que hice bién en avisar a Karlos y aún así cuando vió a Pako los ojos se le salieron de las órbitas (Menos mal que llevaba gafas de contención)
Llegó arriba a "tropecientas mil" pulsaciones y solo se recuperó cuando vió que Pako estaba dispuesto a hacerle el boca a boca. jajajajajaj.

Si saco un rato hago mi continuación de la krónika.

Un saludo de Kepa

Karlos dijo...

En honor a la verdad hay que decir que sino me hubiera avisado Kepa, tendría que haber esprintado al sentir el aliento en el cogote. Lo que ocurre es que me hubiera dado cuenta de la llegada de Pako porque su bicicleta hace más ruido que un helicóptero...
Hay que ver lo bien que lo pasamos cuando hay buen ambiente...

Pako dijo...

Es manipulación de un ataque estudiado y frustrado a no ser por el cotilla del "lechugas", que no hacía más que mirar para atrás. Si voy con la XABIGO, os saco los ojos a los dossssssssss.
Karlitos, no es la bici, soy yo que estoy como un toro. Recuerda lo que te dijo Jorge de la tuya y luego me dices, jejeje

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